16- Las Teologías de la Liberación - 06

Comenzando una cronología

Como ya habrán visto en sus clases, toda la gama de teologías antropocéntricas que se llaman “De la Liberación”, son un árbol de muchas ramas, pero que salen de una raíz (la búsqueda histórica de Jesús de Nazaret) y comparten un entroncado y una trama. A veces sus ramas se tocan tanto que parecen una sola. Otras veces no se tocan, o se tocan levemente en el curso de la historia, se separan y se vuelven a enlazar. Esta variación sucede debido a que se apoya en el transcurrir político de los países, y adopta el paso y el tono del gobernante que la empuñe.

Una característica que las hizo identificarse unas con otras –porque no existe una sola teología de la liberación- es la filosofía, su discurso teórico materialista, incluida la semántica general y particular. Este discurso teórico representó y todavía representa algunos ángulos intelectuales del cristianismo ideológico.

En mi opinión, examinando sus estructuras, las teologías de la liberación tuvieron efectivamente mucho movimiento, tanto filosófico como político, y un medio de acción que incluyó la fuerza militarizada, para la utopía de alcanzar un objetivo que hasta el día de hoy no ha conseguido. Liberar de la opresión a la humanidad infraestructurada contando como agente liberador a esa misma humanidad infraestructurada es en última instancia una poesía romántica que escribe libros y que derrama sangre. Habrán sabido juzgar ustedes mismos en nuestro país a dónde puede llegar el intento, y a dónde están queriendo llegar los presidentes de nuestros países limítrofes que tienen estas teologías como rosario de cabecera.

También en mi opinión, y debido a todo ese oscilación que ya acusan en su historia, deberían llamarse hoy no como lo que pretendieron ser, sino como lo que consiguieron ser: ensayos antropológicos de liberación histórica. Cada vez que digo Teología de la Liberación y veo a los teólogos de la liberación conferenciando sobre sus cenizas, lo primero que me pregunto es por la gran ausente: ¿La liberación dónde está? La respuesta es no importa. Ya no importa el objetivo, porque la base es lo que sirve para impulsarse. No se sabe muy bien a dónde quiere ir en el modo práctico, porque en el teórico quiere que los pobres exterminen a los ricos (superestructuras de opresión) pero con sólo exponer su discurso, moviliza a las masas populares marginadas hacia la rebelión, y eso lo toma por logro liberador, y por teología de Jesucristo de Nazaret.

Esta sinuosa antropología nunca quiso adosarse a una dogmática, pero hoy tiene un cuerpo de dogmas muy específicos, perfectamente identificables, y esto ya lo pudieron comprobar investigando sobre algunos de sus exponentes.

Para ponerle una fecha de comienzo, se necesita hacer alguna clase de interpretación en vista de sus bifurcaciones. No podemos decir que comenzó tal día a tal hora en tal lugar. En retrospectiva, necesitamos analizar primero si los eslabones que dieron comienzo al encadenado fueron o no fueron parte de lo que queremos datar. Y como hay muchas miradas históricas al respecto, también hay muchas cronologías posibles. Aquí vamos a presentar una de esas cronologías, que a mi criterio puede ser una de las más exactas, a pesar de sus baches.

Los teólogos europeos difieren de los teólogos de nuestras Américas hispanas. Nosotros podemos tomar ambas perspectivas y ver que en algún momento pueden unirse y no ser diferentes. En Europa se vio como una renovación que impulsó al Concilio Vaticano II, y que el Concilio Vaticano II rubricó. Los de las Américas latinas ven eso mismo, pero especifican que fue Bartolomé de las Casas quién comenzó a preocuparse por la existencia del hombre pobre infraestructurado, y que fue en el Vaticano II cuando por fin se acusó recibo oficial de la verdad evangélica.

Manuel García Castellón, de quien colocamos aquí un texto [en formato PDF llamado “Guaman Poma de Ayala: Pionero de la teología de la Liberación” ] ve opresión en estas Américas ya en el siglo 16. Por supuesto este texto está desactualizado en referencia a la revisión y autocrítica de Clodovis Boff.

Mi pregunta entre tantas es si antes del siglo 16 no había opresión, y si hay un acuerdo tácito en endilgarle la existencia de la opresión a la Conquista Española. Por eso, Gustavo Gutierrez, Miguez Bonino y otros de línea similar, van hacia atrás y toman el libro del Éxodo como punto genésico para salir de la esclavitud. Israel es una infra estructura esclavizada. Egipto es un imperio super estructurado opresor. Y el Dios liberador, que se ocupa sólo de crear una nación, castiga a los ricos imperiales opresores y hace salir a su pueblo pobre hacia una tierra de riquezas y bendición. ¿Cómo hace para que el opresor quede castigado y exterminado? Utiliza a los mismos pobres esclavizados como agentes de rebelión al sistema. Este plan de marcha siempre se repetirá como hilo conductor y como esquema de partida en todas las expresiones de las TL.

¿Podrías ver aplicada esta maqueta en nuestros países americanos? ¿En cuáles, cuándo y por mano de quiénes?

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15- Las Teologias de la Liberacion - 05

Jesús Histórico
3.a - Tercera Búsqueda
Los conservadores Moule, Marshall y Stanton

¿Por qué asociamos las Teologías de la Liberación con las búsquedas del Jesús Histórico? Por la sencilla razón de que las Teologías de la Liberación se basan todas en un Jesús Histórico, sean cuales fueren sus hallazgos al respecto.

Si conocemos los puntos básicos de las Teologías de la Liberación, es decir su cuerpo doctrinal -y hasta su dogmática- veremos que los presupuestos de sus cristologías, sus soteriologías, sus eclesiologías, sus escatologías, etc., tiene siempre de base a un Jesús únicamente histórico, no a ningún Cristo y no a ningún Jesús Cristo, sino solamente a un Jesús de Nazaret despojado de la teología apostólica.

Las teologías de la liberación –como luego nos extenderemos- utilizan mayormente el libro del Pentateuco “Éxodo”, y del Nuevo Testamento utilizan preferentemente el evangelio de Mateo. Lo demás, les parece siempre contrario a sus intereses políticos y sociales. Ya nos ocuparemos de eso con mayor detalle.

Vimos a los cristianos liberales buscando al Jesús Histórico para elaborar una cristología de las Teologías de la Liberación actuales. Pero ahora vemos que también dentro de la tercera búsqueda están los cristianos conservadores C.F. Moule, I.H. Marshall y G.N. Stanton. Cuando escribí “La Hesed predicada en el primer siglo” me justifiqué en los estudios de Stanton y de Michael Green, ese es un dato para quiénes me preguntan qué línea seguí en tal retrospectiva.

En cuanto a Moule, Marshall y Stanton, en relación a su búsqueda histórica, podemos decir que se ve en forma clara que:
se ocupan de ensamblar la persona de Jesús que está en los evangelios sinópticos con el Jesús que está en el evangelio de Juan; y que una vez que han intentado esa conexión, toman el resultado entero para poder encastrarlo con el Jesús que se encuentra en la teología paulina.
Esto es muy importante recordarlo. No sólo porque ellos y los estudiosos que siguen su método saben que es posible hacerlo, sino también porque cuando veamos otras cristologías nos daremos cuenta de que tienen una afiliación a esta búsqueda particular y que entonces nos serán muy familiares.

Necesitaría saber si están comprendiendo un poco cuáles son las líneas generales de las cristologías de la liberación, porque no quisiera avanzar pareciendo que no tengo en cuenta las preguntas que a ustedes les surjan. La estructura de este blog está basada en preguntas, siempre, y a partir de ellas escribo.

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14- Las Teologias de la Liberacion - 04

Jesús Histórico
3- La Tercera Búsqueda

Hay debate por si existe una Tercera Búsqueda, junto con el debate de si puede considerar que hay una Cuarta. Pero que se debatan es que existen al menos como intención, aunque no se consoliden como se consolidaron las dos primeras.

La búsqueda Radical de Crossan  
Radical en el sentido de raíz, no en el sentido de intensificación doctrinal. Los Seminaristas de Jesús, pese a su confuso nombre grupal, no son seminaristas. Buscan, por supuesto "el Jesús Histórico". El modo de búsqueda consiste en exaltar algunos aspectos de Jesús, y en disminuir otros o directamente desestimarlos. Generalmente, han sido eliminados de Jesús los aspectos polémicos, los difíciles de digerir. Por ejemplo, la autoconciencia mesiánica, el Señorío y todo lo referente a la salvación. Hay tres perfiles fundamentales que a ellos les interesa remarcar.

a- Jesús campesino y filósofo cínico itinerante. Aquí ellos toman la postura de J.D. Crossan, un co-fundador del "Seminario de Jesús." Uno de sus libros está compuesto solamente por imágenes de frisos, bajorrelieves y dibujos de los primeros siglos del cristianismo, y en esas imágenes solamente basa su teología resultante.
  • Dice que Jesús fue un campesino palestino del siglo I arrastrado por las fuerzas políticas y económicas de su tiempo. 
  • Analfabeto, pero carismático, logró influenciar a muchos de su entorno.
  • Fue influenciado por la filosofía de los cínicos griegos.
  • Su forma de enseñar, corresponde a la de los filósofos de esta escuela griega.
  • La enseñanza de Jesús sobre el Reino de Dios se centraba en los milagros que gratuitamente hacía para el pueblo y en las oportunidades de compartir la mesa.
  • En su momento Jesús perdió su fe en Dios como el que intervendría con poder para liberar a su pueblo.
  • Cuando echó a los comerciantes del Templo fue el evento que precipitó su muerte.

b- Jesús, un profeta.
  • Los profetas eran comunes en el entorno judío en los tiempos del Antiguo Testamento.
  • Y en el período inmediatamente antes de Jesús (período macabeo), así como en el primer siglo, muchos hombres se presentaban a sí mismos como profetas enviados por Dios. 
  • Ninguno de ellos fue aceptado como tal por la mayoría del pueblo ni por los líderes religiosos. Pero Jesús fue diferente.
  • Su mensaje de la restitución de Israel y de la instauración del Reino de Dios, fue recibido por los judíos como mensajero divino.

c- Jesús, un sabio.
  • Jesús fue un hombre sin rasgos ni pretensiones de divinidad 
  • Tenía la habilidad de narrar historias y de formular aforismos.
  • Su enseñanza contracultural tuvo terreno fértil
  • Nada hubo en sus palabras sobre su propia muerte o su resurrección.
Emplean colores para marcar su confianza en los dichos de Jesús. Rojo indica mucha confianza de que Jesús hablaba estas palabras; el color rosa para marcar que él posiblemente las haya dicho; color gris para marcar  dudas de que sean palabras de Jesús; y color negro para declarar que efectivamente no son palabras de Jesús dentro de las Escrituras.

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13- Las Teologias de la Liberacion - 03

Jesús Histórico
2. La Segunda Búsqueda


1913 - W. Bousset
(1865-1920) Fue quien recopiló las posibles influencias de diferentes religiones en la vida y el pensamiento de Jesús de Nazaret. Lo marcaba más helenista que judío. Bousset propuso que todos las religiones eran iguales e indistintas, niveladas en su principio y final, y que la fe en un Cristo no tenía más validez que la fe en Jesús de Nazaret. Con esta idea creó una escuela histórico teológica por la cual se afirmaba que Jesús era sólo un símbolo cultual, únicamente efectivo y verdadero si tras esa simbología crística de culto se hallaba bien visible el Jesús Hombre.
También fomentaba la perspectiva de que la escatología en del concepto de Mesías y Reino venían de otras religiones anteriores, y que Jesús no era preexistente a tales cultos. Sin esa preexistencia, Jesús no tenía título de Señor y esa era la causa primordial de que Jesús fuese sólo un ser histórico sin necesidad de incluir milagros.

1941 - R. Bultmann
(1884-1976) Es difícil hacer un resumen de la obra de Bultmann, porque es muy amplia su acción en esta "búsqueda". Fue uno de los precursores del método hermenéutico criticista de las formas. Remarcó la idea de que la gente contemporánea a Jesús creía en mitos, y que los escritores no pudieron presentar a otro Jesús que no fuera el mitológico. Entonces, lo que él propuso fue "desmitologizar" a ese Jesús. Primero desmitologizó a Jesús, y luego, en consecuencia todo el Nuevo Testamento le quedó "desmitologizado". Lo más famoso de Bultmann será esta declaración: "Jesús era a-mesiánico".
Sin embargo, el Jesús Histórico de Bultmann no llega a tanto como el de los otros buscadores, porque Bultmann dirá que es imposible una biografía del nazareno, ya que no se cuentan con datos confiables. Junto con Paul Tillich y con Dietrich Bonhoeffer, será tomado por los teólogos de la liberación como la base desde donde hacer el lanzamiento de un Jesús marxista, uniendo Jesús Histórico y Materialismo Histórico.

1953- E. Käsemann
Dijo en su conferencia del 20 de octubre, ante los alumnos de Bultmann, que la manera de avanzar hacia el verdadero Jesús no era investigando su entorno, sino yendo de lleno a la persona de Jesús, viendo cómo Él decía traer en sí mismo el reino, la escatología realizada. Si bien Käsemann era estudioso de Bultmann, al parecer no creía lo mismo que Bultmann con respecto a que no se cuentan con datos confiables sobre Jesús. De Käsemann dependen muchos teólogos contemporáneos. Sin embargo, no editaron muchos libros tanto como se esperaba de ellos.

1959 - J. M. Robinson
Propone en debate una nueva búsqueda para el Jesús Histórico. Su libro al respecto no deseaba un encuentro racionalista y positivista con ese Jesús de Nazaret. Supo que despegar al Jesús Histórico del Cristo Jesús era un refrito del gnosticismo, y no quiso seguir a Bultmann en muchas de sus propuestas. Con todo, aún será un hijo del preconcepto de Bultmann acerca de la impregnación total del mito.

Noten la mengua de teólogos interesados en la "Segunda Búsqueda". El mismo Käsemann dice que a esas alturas el Jesús de la Historia ya estaba siendo dejado de lado. Pero esta disminución se debió a muchos factores:
Por un lado, la Primera y Segunda Guerra Mundial supusieron en la mentalidad popular y académica un cambio drástico en el concepto de historicidad, y por otro lado, hicieron dificultoso sino imposible el profuso avance intelectual teológico de muchas universidades (si quedaban en pie).

Ya había acabado, también, el fuego del Iluminismo del siglo 19. Los más poderosos profesores alemanes acallaban a los franceses e ingleses, y las cristologías convergían siempre hacia esos profesores alemanes de gran influencia. El escepticismo se iba haciendo más argumentado, ya no era un simple "no creer". Y finalmente, ya se contaba con muchas teologías del Jesús Histórico entrecruzándose sin necesidad de crear nuevas.

Pero habrá lo que se llama una tercera búsqueda. Aunque se la discute como búsqueda, en la mayoría de los círculos históricos y teológicos igual se la considera existente. Incluso hoy ya se habla de una cuarta intención de hallar a ese Jesús Histórico tan ¿exaltado?

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12- Las Teologias de la Liberacion - 02

El Jesús Histórico

No puede haber Teologías de la Liberación sin el apoyo de las llamadas "búsquedas" del Jesús Histórico". Eso es por muchas razones que se verán más adelante, pero una razón principal para tenerla en cuenta ahora mismo es que son teologías antropocéntricas y desean enfatizar la naturaleza humana de Jesús, a los fines de apoyarse en "lo encontrado" para luego aplicar la metodología sociopolítica que sostienen. (1)

Las incluiremos dentro de la llamada "Tercera Búsqueda". Aunque hay una cuarta búsqueda, por ahora y por causa de los orígenes de las Teologías de la Liberación las dejaremos ubicadas dentro de la tercera.

Albert Schweitzer, en 1910, fue el que dio a conocer popularmente la expresión: "Búsqueda del Jesús Histórico". Cuando leí esa frase por primera vez hace ya unos cuantos años, me preguntaba si es que ese Jesús Histórico se hallaba perdido y había que salir a buscarlo. Luego entendí que se trataba de un ángulo bien marcado de la cristología. Y supe además que antes de Schweitzer ya se contaba con mucho material dedicado a la historicidad de Jesús, y que dicho material ya existía por lo menos desde 1770.

Hasta el día de hoy, hay tres grandes bloques que se han categorizado como "búsquedas". Son tres franjas de épocas desde Schweitzer en adelante, a pesar de que sabemos que no comenzaron con él.

1. La Primera Búsqueda
Los años que aparecen aquí están relacionados a la publicación más importante de cada autor.

1778 - H. S. Reimarus
Era un filósofo alemán, (1694-1768), de enfoque racionalista, que escribió motivado por el rechazo a la doctrina de la resurrección de Jesús. Mostró a un Jesús como un hombre judío que había fracasado en sus propósitos, como no podía esperarse ora cosa. Ninguna editorial le quiso publicar las ideas a Reimarus. Fue G E Lessing (1729-1781) quien quiso publicarlas sin decir que eran de Reimarus. El libro se llamaba "Fragmentos de un Autor Anónimo."

1791 - J. S. Semler
Semler (1725-1791) fue el creador del método hermenéutico llamado "del acomodamiento". Según él, las enseñanzas bíblicas acerca de los milagros, el sacrificio vicario y expiatorio, la resurrección, el juicio y la existencia de ángeles y demonios, deben considerarse como acomodamientos a inventos supersticiosos, a las preocupaciones y a la ignorancia de la época. Se ocupó de responder a los "Fragmentos de un Autor Anónimo" y lo único que dejó en limpio fue que solamente confiamos en lo que está demostrado históricamente. Pero teniendo en cuenta las perspectivas de Semler, no sabemos qué es lo que "está demostrado históricamente".

1819-1920 - F. D. E. Schleiermacher
(1768-1834) Se dice que este teólogo alemán de la línea reformada fue el primer profesor que dio clases sobre la vida de Jesús. Se lo conoce también como "El teólogo de las emociones" o el "teólogo sentimental", no en relación a ningún pietismo, sino más bien que era bastante literario para expresar una cristología. Decía que la fe no podía ser estudiada correctamente ni por la filosofía racionalista de la Ilustración, ni por los dogmas eclesiásticos, y que el sentimiento y la intuición eran los mejores caminos para relacionarse con la divinidad. En "Soliloquios" declara que “tantas veces como vuelvo mi mirada hacia adentro de mi ser más íntimo estoy en el campo de la eternidad”. El Jesús de Schleiermacher fue un Jesús que hacía un minucioso énfasis en la dependencia completa y única de su Padre. (2)

1828 - H. E. G. Paulus
Paulus (1761-1851) insistía que lo único creíble de Jesús fue su disposición a ser santo. Pero Paulus no creía en el testimonio de los milagros de Jesús y, mucho antes que Bultmann, se tomó tiempo para explicarlos de una forma que sonara "terrena". Les quitó el aspecto "sobrenatural", para que no molestaran a la fe en el Jesús Hombre, que al fin de cuentas era lo único que -según él- le valía al cristianismo. Cierto que Jesús era un sanador, pero eran ilusiones ópticas o tenían todos alguna forma de explicación. La resurrección según Paulus es famosa, porque es él quien la declara como "estado de catalepsia" en la cruz.

1835 - D. F. Strauss
Strauss (1808-1874) dijo que lo que leemos en la Biblia es un producto de la iglesia y sus creencias. Que la iglesia cambió al Jesús actual e histórico, para hacerlo un Cristo. El Jesús que vivía en Palestina era el Jesús histórico. Las opiniones de Strauss no le ayudaron mucho a su carrera teológica, y como termina haciendo la mayoría de los teólogos ateístas, se trasladan al campo de la sociopolítica. Fue discípulo de F.Ch. Baur y de F.W. Hegel, y publicó entre 1835 y 1836 una "Vida de Jesús" cuya tesis fundamental era que el Cristo no existía, sino sólo el Jesús Histórico. Él es quien impone la síntesis y el sello de "mito" sobre todo lo referente a Jesús como Mesías. Y la ingenuidad a Strauss lo acompaño toda su vida. Creía haber resuelto todo problema interpretativo acerca de la cristología. Se diferencia de Reimarus en que Strauss no dice que los mitos que rondan a Jesús de Nazaret fueron colocados adrede, sino que el sentido ahistórico se lo atribuye un proceso inconsciente de la imaginación de los creyentes.

1835 - K. Lachmann
Lachmann (1793-1851) inició la discusión sobre Marcos como primer evangelio escrito. El quería demostrar que la relación entre los sinópticos existía porque dependían de una parte de Lucas y de Mateo. A finales del siglo 19, los académicos representaban a Jesús como se lo revela en Marcos, aunque con los elementos sobrenaturales cuidadosamente tachados. Ahí nace la cristología de un Jesús que sólo es un hombre moral, un altruista, un utópico, un benefactor, un filántropo.

1862 - J. E. Renan
(1823-1892) Este es quizás el más conocido. ¿Quién no ha leído el "Jesús" de Renan? Renan era profesor en un seminario Católico francés. Su descripción de Jesús era igual a la que se hacía dentro del Iluminismo racionalista del siglo 19. Renan, por supuesto no creía que Jesús fuese Dios, sino que sólo se atenía a la historicidad carnal del nazareno. Es famosa su idea: Jesús era tan bueno, tan amable y tan misericordioso que por razón de su carácter jamás hubiera contradecido a nadie que quisiera llamarlo "Dios", aunque en realidad no fuese Dios. Su libro está escrito hasta con indignación porque existiera una fe en Cristo y no sólo una aceptación del Jesús de carne y hueso. Sí, claro, Renan fue suspendido de su empleo como profesor en el Seminario, y creo que no le vino de sorpresa.

1883 - A. Edersheim
Edersheim (1825-89) era judío pero convertido a la fe en Cristo. Era enorme su conocimiento del mundo judíos, su literatura, su cultura en general. Escribió la vida de Jesús desde la perspectiva conservadora, ya que aceptaba como válido todo lo que se encuentra en la Biblia acerca de Jesús. Sin embargo también se enfocó en ese Jesús que era más judío que Cristo.

1870 -1874 - A. B. Ritschl
(1822 - 1889) Era un teólogo protestante alemán, profesor en Bonn y en Gotinga. Rechazó la dogmática porque consideraba que era "lo muerto" en la creencia religiosa pura, y a cambio, le dio a la justificación por la fe una dimensión social. En esto influyó en el protestantismo liberal y en los enfoques socialistas de lo que significa salvación comunitaria. "La doctrina cristiana de la justificación y expiación" (1870-1874) y la "Teología y metafísica" (1881) comenzaron una escuela teológica muy fuerte ya en la segunda mitad del siglo 19. Su núcleo era que Jesús no era apropiado para estudiarse por causa de su trascendencia, y que el único Jesús visible y comprensible es el que se ve por medio de su Iglesia. Entiéndase, por medio de la acción de la Iglesia, y, sobre todo, por medio de la acción sociopolítica.

1892 - J. Weiss
(1863-1914) Era pariente político, yerno de Ritschl. Aunque no muy unido a la teología de su suegro. Se propuso desarrollar todo el aspecto escatológico de la enseñanza de Jesús tomando la figura del Reino de Dios. Mantenía que Jesús no quiso predicar un reino invisible de Dios que estaba en cada espíritu creyente, sino la idea de una intervención repentina de Dios en la historia humana. Y que Jesús no se pensaba a Sí Mismo todavía como siendo el Mesías. Su teología estaba completamente proyectada hacia el futuro y esperaba la venida en carácter inminente del Reino de Dios. No de un Reino de evolución progresiva e interna, lo que él decía esperar era un fenómeno dramático visible, que abarcaría al mundo entero, que cambiaría por supuesto todo el el orden cósmico, y que el mundo nuevo sería constatable.

1896 - M. Kahler
(1835-1912) Su búsqueda histórica estuvo bastante sinuosa, aunque finalmente la orientó a ver por qué estaban todos tan interesados en que la fe estuviera subordinada al racionalismo histórico, y entendió que era imposible separar el Jesús de Nazaret del Cristo de Dios. En eso se diferenció de todos los demás, ya que cada uno elegía entre el Jesús Histórico y el Jesús Dios. Ninguno tomaba las dos naturalezas de Jesús juntas y simultáneas aunque no confundidas (como en el clásico credo). Para Kahler, el Jesús que cambió la historia es el mismo Jesús-Cristo, el que fue predicado por el testimonio apostólico y por la iglesia.

1899-1900 - A. D. Harnack
(1851-1930) Llegamos a tío Harnack, el guapo del 900. Era un excelente historiador. Escribió diez volúmenes sobre la historia de la teología. Su mayor preocupación era quitar las influencias griegas en la iglesia para entender al máximo y con mayor cercanía el llamado "cristianismo primitivo" o "cristianismo histórico". Finalmente Harnack llegó a la conclusión demasiado sintética, a saber que la revelación estaban en cinco pilares: 1- El reino de Dios, 2- Dios como el Padre, 3- El valor infinito del alma del ser humano, 4- La justicia que viene de Dios, 5- El mandamiento de amor. Pero el católico modernista Loisey, que era contemporáneo de Harnack, dijo de la cristología de Harnack que: “Ese Cristo que ve por medio de 19 siglos de oscuridad católica es solamente la reflexión de una cara liberal y protestante”.

1901 - W. Wrede
(1859-1906) Wrede negaba el valor de usar Marcos como la base histórica de la vida de Jesús. Dijo que la prohibición de Jesús de hablar acerca de quién era, la que está en Marcos 1: 44-45, fue colocado por la iglesia de modo subsecuente. La intención de Wrede era demostrar que Jesús era Jesús de Nazaret y que no hablaba nunca de Sí Mismo como Mesías ni su objetivo era ser visto así alguna vez.

1910 - A. Schweitzer
(1875-1965) Su fama se hizo por ser misionero en África y por su libro retrospectivo: "La búsqueda para el Jesús histórico: un estudio de su progreso desde Reimarus hasta Wrede".
Mostró que la presentación de Jesús de Nazaret por los teólogos que va mencionando sólo estaba impregnado del liberalismo que ellos mismos querían imprimirle. El problema de Schweitzer quizás fue el de creer que él mismo tenía la respuesta para entender al Jesús histórico correcto. Su resumen era éste: Jesús dedicó su vida a anunciar el Reino de Dios, y que con su Presencia estaba anticipando la llegada del Reino con poder y gloria en la tierra; pero cuando esto no ocurrió, entonces Jesús decidió dar su vida en rescate de la Humanidad para que efectivamente el Reino viniese.


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(1) Pero esto no indica que realizar "búsquedas del Jesús Histórico" sea automáticamente una búsqueda patrocinada por las Teologías de la Liberación.
(2) Schleiermacher planteó que era totalmente irreconcilliable el evangelio de Juan y los evangelios sinópticos, porque en su época los sinópticos eran cada vez más reconocidos como los textos primarios y de mayor cercanía a Jesús de Nazaret histórico.

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